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Las aventuras de Pinocho

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Gepetto, el viejo carpintero, deseaba que su última creación, Pinocho, una bonita marioneta de madera, pudiera convertirse en un niño de verdad. El Hada Azul le concedió el deseo, no sin antes advertir a Pinocho que para ser un niño de verdad, debería demostrar que era generoso, obediente y sincero. Pepito Grillo le ayudaría en esta labor, él sería su conciencia.
Los días siguientes, en vez de ir al colegio, Pinocho se verá envuelto en una serie de malas aventuras llenas de desobediencias y mentiras, sufriendo el castigo de ver crecer su nariz de madera cada vez que miente.
Pero en el fondo Pinocho tiene un buen corazón y gracias a Pepito Grillo se dará cuenta de todos sus errores.

PRESENTACIÓN DEL ESPECTÁCULO

Pinocho, de Carlo Collodi es quizás uno de los libros infantiles más famosos del mundo. En 1880 apareció por primera vez, y tres años después se publicó en forma de libro. Desde entonces, todas las madres regañan a sus hijos por sus primeras mentiras de la misma manera: “¡te va a crecer la nariz!

Tierna y conmovedora historia de un muñeco de madera y sus andanzas. Escrita de forma muy amena, encierra un fondo aleccionador. La historia de este títere de madera, gamberro, que aspira a convertirse en niño, dio lugar a uno de los primeros mitos de la historia de la literatura infantil. Pinocho refleja preocupaciones pedagógicas que continúan en la mente de padres y maestros, y supone un aguijonazo contra la mentira y la pereza, a la que nosotros hemos añadido algunos que otros contravalores de nuestro tiempo.

La nuestra es una propuesta absolutamente teatral. Tres titiriteros esperan, adormecidos en su taller, la aparición del público, pues su trabajo no se entiende sin éste. Cuando se percatan de que les observan es como si cobraran vida, al igual que un títere lo hace sólo cuando es manipulado. Los juguetones titiriteros establecerán un diálogo con su público, mostrarán su oficio abiertamente, formando parte igualmente de la interpretación de forma que en ocasiones confundamos títere con titiritero y viceversa.