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La Navidad del Sr. Scrooge

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Sinopsis

Adaptación del famoso cuento de Charles Dickens Canción de Navidad, en la que el avaro y mezquino Ebeneezer Scrooge recibe en su casa la visita del fantasma de su difunto socio Jacob Marley durante la noche de Navidad. Éste le advertirá de que, si mantiene su vida como usurero, egoísta y explotador, acabará condenado a vagar como fantasma para pagar por sus fechorías. Para evitarlo, Marley le anuncia la llegada de tres espíritus: el de las navidades pasadas, el de la presente y el de las futuras. Estos espíritus ablandarán el corazón del ruin Scrooge, haciéndole ver la mísera vida que lleva. Tras la turbulenta y mágica noche de Navidad, Scrooge se convierte en un hombre nuevo, descubriendo que la caridad y la generosidad le aportarán una inconmensurable felicidad.

Didáctica teatral

Contar una historia fantástica que incluye la aparición de espíritus, con los que el protagonista regresa a su pasado, pasea por el mundo de su presente o queda advertido de lo que pudiera sucederle en el futuro es el propósito fundamental de la compañía Escenalia en esta representación de Canción de Navidad. Evidentemente si, como en este caso, se respeta casi en su integridad la narración de Dickens, es inevitable que el público reciba también su propuesta moral. Así pues, el público escolar se enfrentará a lo que probablemente es el origen de lo que en el imaginario colectivo común actual se entiende como el espíritu navideño: alegría, generosidad o caridad, bondad frente a egoísmo, mezquindad y soledad entre el frío y la nieve con que se suele relacionar la celebración de esa festividad. Con una escenografía sencilla, compuesta por elementos aparentemente de deshecho, y la presencia de una mínima utilería, la iluminación se convierte en la herramienta principal que marca, con sus juegos de distinta intensidad y cromatismo, los lugares en los que transcurren los distintos episodios de la historia y el paso de una a otra escena. El vestuario ha sido elaborado expresamente en los talleres de la Compañía para esta función, y se esmera en la caracterización de los espíritus y otros personajes. Pero quizás sea la interpretación de los actores el recurso que mejor contribuye a que el público, especialmente el escolar, disfrute, se emocione y reconozca los valores sociales que Dickens defendía ante las injusticias de su época y rechace las actitudes y acciones que dañan a los demás y acaban con la posibilidad de sentirse satisfecho con uno mismo en nuestra relación con los que nos rodean.